29 de agosto de 2010

El mono

Un niño se acerca a un simio en el zoológico amistosamente, el simio le tiende la mano y acerca su cara a la de él, el mono le susurra al oído "oye, amiguito, podrías distraer al guardia mientras escapo, si lo haces te consederé tres deseos", el niño aceptó el trato y fue donde el guardia a preguntarle alguna tontería. Luego de hablar más de 30 minutos con el guardia fue a ver al mono, y seguía allí, el chico le preguntó que porque no había escapado, y el mono le contestó: La verdad es que si te consedo tres deseos quedaré en banca rota, no están los tiempos para andar derrochando la magia.

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