29 de agosto de 2010

Justicia

De la casa salió, se despidió de sus hermanas, era un día caluroso y partió a trabajar, cruzó varios campos sin encontrar lo que buscaba, en su camino se cruzó con dos niños traviesos, ella los saludó, ellos la aplastaron, la vida de una abeja no es muy justa que digamos.

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